Sofá cama pequeño y proporcionado

¿Es momento de cambiar el sofá? Esto debería decirte…

3 mayo, 2022

No importa que le hayas cogido cariño a tu sofá después de tantos años utilizándolo. A todos, siempre, nos llega el momento en que es imposible ignorar que es necesario cambiar el sofá. De hecho, es posible que ya hayas notado algunos de los indicios, pero tomar la decisión siempre es difícil si se trata de un elemento que siempre ha formado parte de tu salón y al cual le tienes mucho aprecio sentimental.

Sin embargo, mantener un sofá viejo no solo puede traer incomodidad y arruinar el balance estético de un espacio. Este también puede ser portador de enfermedades, causar accidentes o incluso hacer que los integrantes de una familia ya no quieran pasar tiempo reunidos en el salón. Por lo tanto, si ha pasado por tu mente que tal vez ya sea momento de cambiar el sofá ¡No ignores ese pensamiento! Estas son los claros indicios de que ya debes tomar una decisión.

Hundirse al sentarse: el principal indicio de que es momento de cambiar el sofá

Este es probablemente uno de los primeros indicios que notarás cuando ya vaya siendo la hora de cambiar el sofá. Cada vez que te sientes, las colchas se hundirán más de lo habitual, lo cual, al contrario de parecer cómodo y mullido, puede causar dolores de espalda e incomodidad. Se debe a que a medida que pasa el tiempo y con el uso, las espumas y las gomas de los asientos pierden firmeza y van cediendo.

De hecho, también es posible que exista un desgaste en la suspensión o un problema en la estructura. Además de eso, también es común notar un cierto deterioro en el relleno del sofá, lo cual también causa que el relleno pierda amortiguación y no pueda recuperar su forma original. Esto es algo que se puede contrarrestar ahuecando y recolocando los cojines, aunque no evitará que el desgaste continúe ocurriendo a largo plazo.

Otro de los inicios para cambiar el sofá que causan que te hundas al sentarse es fallas en los resortes y los muelles metálicos. Estos son los encargados de ofrecer amortiguación y soporte al sentarse. Esto suele ocurrir cuando se aflojan y pierden firmeza, lo cual es normal luego de un largo tiempo de empleo.

El tapizado ya no es el mismo de antes

Puede que tu sofá no sea tan incómodo y problemático como lo que mencionamos en el punto anterior. Sin embargo, en este caso el interior no es lo único que importa; el tapizado también es un elemento clave que dicta si es momento de cambiar el sofá o no. Los principales indicios son la pérdida de color, el desgaste en las zonas con más uso; además de las manchas y olores que no se van sin importar lo que hagas.

A lo mejor estás pensando ¿Y si en lugar de cambiar el sofá por qué no mejor optar por un tapizado nuevo? Aunque pueda parecer una solución inteligente, esta puede traer varias desventajas. La principal siendo que, en muchas ocasiones, trabajar un nuevo tapizado para un sofá muy viejo y deteriorado puede llegar a ser incluso más costoso que adquirir un nuevo mueble.

Si ya han pasado más años de los que recuerdas, ya es momento de cambiar el sofá

Incluso si tu sofá no presenta los defectos o problemas que hemos mencionado anteriormente; si este tiene más de 10 años en tu salón, probablemente ya sea hora de hacer un cambio. Se debe a que este suele ser el tiempo en el que la mayoría de muebles empiezan a mostrar fallas y deterioro; por lo que es probable que no pase mucho tiempo antes de que tu sofá empiece a causar incomodidad.

Por lo tanto, si quieres evitar malos ratos, se recomienda cambiar el sofá si este ya ha alcanzado la década o está próximo a hacerlo. Sobre todo, si está empezando a mostrar los síntomas anteriores. Por otro lado, siempre ten en cuenta de que la calidad de cada mueble es diferente; y es posible que empiece a mostrar defectos incluso antes