Trucos que no debes aplicar para limpiar tu sofá

Trucos que no debes aplicar para limpiar tu sofá

18 enero, 2022

Dentro de una vivienda, hay muchas cosas de uso frecuente, pero pocas pueden compararse con un sofá. Dicho esto, es de esperar que también sea un objeto que se ensucie con facilidad, por lo que limpiar siempre va a ser necesario. La frecuencia varía drásticamente según las condiciones del hogar y del uso que se le dé; sin embargo, los trucos de limpieza parecen mantenerse.

Limpiar un sofá parece sencillo: muchos simplemente lo sacuden, especialmente cuando hay mascotas en casa. Sin embargo, dependiendo del material del que esté hecho y del modelo de sofá cama, podría necesitar tratos especiales. El problema es que muchos aplican sin desdén los trucos que encuentran en Internet y estos no siempre son convenientes. Aquí presentamos algunos que debes evitar para cuidar tu sofá.

Aplicar productos de limpieza agresivos

En la actualidad existen muchos productos de limpieza que además sirven para desinfectar superficies de todo tipo. Sin embargo, no todos ellos son convenientes para todo a nuestro alrededor. Por ejemplo, aunque el vinagre es un gran aliado del aseo doméstico, no debe aplicarse sobre muebles de madera porque puede dañarlos. Una lógica similar debemos aplicar al limpiar el sofá de nuestra casa.

En este sentido, debemos evitar a toda costa productos agresivos que contengan disolventes o alcohol; estos no solo arrastrarán la suciedad, sino también el color del cuero o la tela. Asimismo, aerosoles, productos quitamanchas, lejía y detergentes fuertes. Por fortuna, existen productos especiales para limpiar el sofá, e incluso acondicionadores para aplicarlos al final del proceso.

Otro problema que puede surgir al limpiar un sofá con productos agresivos siguiendo trucos no verificados es que estos dejen manchas. Algunos productos podrían adherirse a la superficie del sofá, en especial los de tela o terciopelo, y es difícil retirarlos. La insistencia con agua, grasa o disolventes puede empeorar el problema e incluso romper la tapicería por el roce continuo.

Remojar con abundante agua

La lógica parece indicarnos que no es conveniente limpiar un sofá con abundante agua, pero aun así muchos lo aconsejan mientras otros se aventuran. El gran problema con ello es que la humedad que queda en las partes más profundas del sofá es difícil de secar. Con el tiempo, esta puede permanecer incluso imperceptible y dar lugar a malos olores, acumulación de hongos y pudrición de la madera.

Por lo tanto, la recomendación general es usar trapos humedecidos para limpiar la superficie de un sofá en casa. Los trucos varían según el material; en los de cuero es más fácil aplicarlos siempre que tengamos el producto adecuado a la mano. En cambio, los de tela y terciopelo ameritan aspiradoras para extraer el polvo, los ácaros y demás suciedad acumulada.

Colocarlos cerca de una fuente de calor después de la limpieza

El calor puede ser útil para evaporar el exceso de humedad que queda después de limpiar el sofá. Sin embargo, no es el mejor aliado en este caso. La razón es bastante evidente, pero no está de más mencionarla: el calor intenso aplicado de forma directa reseca la piel. La consecuencia es el deterioro acelerado de una pieza que podría mantenerse en buen estado durante un buen tiempo.

De modo que, si entre tus trucos para limpiar el sofá está dejarlo secando cerca del radiador, debes dejar de hacerlo cuanto antes. En su lugar, podrías simplemente impregnar con menos agua el trapo que uses para limpiarlo, o bien abrir las ventanas y dejar que la brisa haga su parte. Por último, las chimeneas tampoco son recomendables, por lo que ubícalo lejos de ella.

Exponerlos al sol durante tiempo prolongado

Y hablando de fuentes de calor, no podíamos dejar de mencionar la luz solar. Después de limpiar su sofá, muchas personas optan por sacarlo al jardín o al patio trasero; este sería uno de los trucos más antiguos para retirar la humedad y aniquilar los ácaros acumulados en su interior. Sin embargo, hacer esto durante tiempo prolongado puede resultar perjudicial para los muebles de cuero.

Uno de los trucos de oro que sí funciona para limpiar un sofá en casa es usar poca agua; así no será necesario recurrir ni a fuentes de calor ni al sol. Ahora bien, si todo esto parece demasiado trabajo para hacerlo en casa, también se puede delegar a un experto. De hecho, en algunos casos es lo más recomendable para proteger la tapicería y la madera de los errores que podría cometer un principiante.